13 may. 2013

VENDER MAS HORAS NO ES VENDER MAS


El paro, la recesión y la desconfianza pesan más en la cesta de la compra que los horarios de las tiendas. Los cambios en las aperturas comerciales, que se convirtieron el año pasado en un arma arrojadiza entre Gobiernos, no están marcando la diferencia en plena crisis de consumo. A grandes rasgos, dos modelos opuestos imperan en España: a un lado, Cataluña, País Vasco o Andalucía, con normativas más restrictivas con respecto a las aperturas en festivo. En el otro, Madrid, donde se puede abrir siempre; o Valencia, con amplias zonas turísticas declaradas donde los grandes operadores han comenzado a levantar la persiana todos los domingos. La cuestión, sin embargo, no inclina la balanza: en todos los lugares las ventas se reducen y el empleo del comercio se esfuma.
Pese a los cambios de algunas comunidades, las tiendas (sin contar las estaciones de servicio) vendieron en marzo un 11,3% menos que un año antes, según el índice de comercio al por menor del Instituto Nacional de Estadística. En el primer trimestre la bajada fue del 10%. La normativa estatal sobre horarios comerciales, aprobada el verano de 2012, acabó en un punto medio: exige que, como mínimo, las autonomías permitan a los grandes operadores abrir al menos 10 festivos al año y crear zonas en grandes ciudades de afluencia turística con muy pocas limitaciones comerciales. 
En Cataluña, donde se abre menos días y menos horas, se vendió el 10,6% menos. En Madrid, donde no hay límites, se vendió el 13,2% menos.

Grandes cadenas, menores impactos

A la hora de abrir un festivo o no, el tamaño importa. Los pequeños comercios tienen la posibilidad en toda España de levantar la persiana cuando quieran, mientras que en la mayoría de comunidades todavía ponen barreras de apertura a las grandes superficies. Pese a todo, las tiendas pequeñas son las que más notan la crisis de consumo. En marzo su negocio cayó el 14,1%. Tampoco las grandes superficies lo están teniendo fácil: sus ventas bajaron el 9,9%. Solo las grandes cadenas han limitado el descenso de su negocio al 6,9%. Son empresas grandes, como Inditex o Mango, que poseen tiendas pequeñas y más flexibilidad para reubicar locales o plantilla.
Pero donde destacan estas grandes cadenas es en el empleo: no lo redujeron en marzo sobre un año antes. Y en lo que va de año aumentó el 0,1%. Las pequeñas empresas unilocalizadas lo redujeron durante el primer trimestre el 1,7% y las grandes superficies un 2,7%.
Pese a que pequeños comerciantes y grandes superficies suelen tener posiciones encontradas, ANGED y la Confederación Española de Comercio coinciden en una cosa: aseguran que los impuestos son un elemento que afecta al consumo y exigen al Gobierno que no eleve de nuevo el IVA. “Los estímulos a la compra han funcionado con la venta de coches. Deberían extenderse a otros productos”, añade Manuel García-Izquierdo, de la Confederación de Comercio.
Las ventas al por menor no mejoraron en ninguna comunidad y, además, la caída de consumo parece lejos de solucionarse: entre febrero y marzo el desplome fue de media en España del 10%. “Estamos pasando un momento crítico. La situación económica es compleja. Pero creo que hay que ver una fotografía más amplia. Si se observan los últimos 10 años, queda claro que las comunidades con mayor liberalización han evolucionado mejor que las que han mantenido políticas más restrictivas, tanto en número de comercios como en empleo”, defiende Carmen Cárdeno, directora general de Comercio en el Ministerio de Economía, que recuerda, además, que hay segmentos que crecen, como el electrónico.
En cuanto al empleo, tampoco los horarios marcan diferencias. En la liberalizada Madrid el empleo en el comercio (sin estaciones de servicio) en marzo cayó un 2,2%, según el INE.
 Aragón, donde solo se puede abrir 11 festivos al año, es la comunidad donde se produjo el menor descenso, un 0,1%. Pero Andalucía, también muy restrictiva, se desploma el 3,1%. Cárdeno, sin embargo, asegura que, aunque esta estadística es muy negativa, hay otras, como la EPA, que sí observan crecimiento en los puestos de trabajo de algunas comunidades como Baleares o Madrid este trimestre.
“Los horarios comerciales no están teniendo ningún efecto en el empleo. La coyuntura actual no permite crear puestos de trabajo aunque se abra más porque el problema está en la caída de la demanda. La gente no puede comprar más porque no tiene dinero, no porque no tenga horas para hacerlo”, opina Ignacio Cruz Roche, catedrático de Comercialización en la Universidad Autónoma de Madrid.
Este economista, director general de Política Comercial en el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio hasta 2008, cree que los grandes operadores son quienes más han presionado para poder abrir los domingos. “Y ahora se ha convertido en una especie de huida hacia adelante, porque no les sale rentable”, señala. Y eso a pesar de que, recuerda Cruz Roche, el último convenio colectivo de la gran distribución aprobado en enero eliminó la obligación de pagar a los empleados por trabajar cada día festivo.
Las cifras no dan la razón (al menos este trimestre) a los estudios que afirmaron que abrir más horas se traduciría en mayores ventas y, sobre todo, en más empleo.
 Un informe de un profesor de la UNED en el que se apoyó el Gobierno calculaba que la liberalización completa de horarios (no se llegó a este extremo) podría aumentar el PIB español un 0,78% y generar 162.272 empleos. Fernando Fernández, del IE Business School, aseguró que la ampliación del calendario comercial permitiría mejorar las ventas al menos un 2,8% en el año siguiente a su entrada en vigor. Fernández señala ahora que es pronto para tener evidencias técnicas que demuestren si abrir ha influido para bien o para mal. Pero recuerda que quizá, si no se hubiera aplicado la medida, la caída sería todavía mayor, porque, por ejemplo, se habrían perdido muchas de las compras que hacen los turistas. “Pero al margen de eso, lo esencial es que la ley ofrece la libertad para abrir, no la obligación. El que no quiera abrir, que no lo haga. Si las grandes superficies, pese a la crisis, eligen abrir, será porque les sale rentable”, recuerda.
Ese es uno de los razonamientos que defiende la patronal de grandes superficies, ANGED. “Es importante que los empresarios tengan libertad para adaptarse a las necesidades del consumidor y tienen derecho a tratar de ser más competitivos”, insiste la organización, que exige al Gobierno que incluso liberalice por completo las aperturas en toda España.



http://economia.elpais.com/economia/2013/05/11/actualidad/1368293980_372329.html

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